La diferencia entre gestionar el viaje de un ejecutivo y gestionar el viaje de un viajero corporativo estándar se reduce a tres cosas: complejidad, riesgo y tiempo.
Complejidad
Los viajes ejecutivos tienden a implicar itinerarios más complejos: viajes a varias ciudades, rutas internacionales, reuniones consecutivas en diferentes zonas horarias, ventanas de conexión ajustadas. No son viajes que se reservan en una app de consumo en cinco minutos. Requieren a alguien que entienda cómo armar un itinerario que realmente funcione, que sepa qué conexiones son realistas y cuáles no, y que pueda reconstruirlo todo rápidamente cuando algo cambia.
Riesgo
Cuando un ejecutivo pierde un vuelo, las consecuencias posteriores suelen ser más significativas que cuando lo hace un viajero estándar. Una conexión perdida hacia una reunión con un cliente, una llegada retrasada a una presentación ante la junta, un itinerario internacional interrumpido antes de una negociación importante: el costo de una falla de viaje a este nivel va mucho más allá de la incomodidad del viaje en sí.
Y no es solo el tiempo del ejecutivo lo que está en juego. La persona que reservó el viaje también es responsable. Cuando un asistente ejecutivo o gerente de oficina es responsable del viaje de un ejecutivo y algo sale mal —una interrupción evitable, una conexión perdida que no debería haber ocurrido, una reprogramación que tardó demasiado— es su criterio y su fiabilidad lo que se pone en duda. Un programa de viajes VIP no se trata solo de la experiencia del ejecutivo. Se trata de darle a la persona que gestiona ese viaje la confianza de que no se desmoronará ante sus ojos.
Tiempo
Los ejecutivos —y los asistentes ejecutivos que gestionan sus agendas— no tienen tiempo para pasar en espera, volver a explicar preferencias a un nuevo agente o dedicar 45 minutos a buscar una opción de reprogramación. Cada minuto dedicado a gestionar un problema de viaje es un minuto quitado a algo más importante. El valor de un verdadero programa VIP es que elimina esa carga por completo.